Cuando las mercancías pasan por la aduana, estas se someten a muy diversos controles. En ocasiones, por diversos motivos, tales controles dan parte a retrasos en el despacho de los productos. Esto, como es lógico, acaba desembocando en muchos y muy numerosos problemas generados a través del efecto de las fichas de dominó. En este artículo se comentan cuáles son los conflictos más comunes y cómo evitarlos.

El pasado año atravesó las aduanas españolas un volumen de mercancías por valor de más de 324 mil millones de euros. Esta amplitud da lugar a una problemática imposible de abarcar en su totalidad. Sin embargo, sí pueden destacarse aquí los 5 problemas que más comúnmente acontecen en el despacho aduanero y que suponen un retraso.
1. Los tipos de mercancías o el valor declarado no corresponde con lo declarado
Este es el más común de todos los conflictos. Se da en aquellos casos en los que se declara un valor o un producto que no corresponde con la realidad con tal de evitar el pago de aranceles elevados. Si se descubre el fraude, se sufrirá un retraso en el despacho y se habrá de abonar el impuesto correspondiente más la sanción.

2. La factura no contiene INCOTERM
El INCOTERM es el documento que marca qué obligaciones y costes asume el comprador y cuáles asume el vendedor. Es preceptivo que esta información se recoja en la factura.

3. La factura incluye IVA
Las facturas con IVA solo deben aplicarse en las ventas realizadas dentro de España. Si van dirigidas a la exportación no ha de incluirse.

4. Hay errores en la documentación original aportada
En toda exportación han de incluirse certificados, autorizaciones y licencias de diversa naturaleza. Si existe algún error en cualquiera de estos documentos, surgirá un problema aduanero.

5. No se ha aportado la documentación original